Hay momentos en los que todo pesa un poco más.

Levantarte de la cama. Responder mensajes. Hacer planes. Concentrarte.

Incluso cosas pequeñas que antes hacías sin pensar pueden empezar a costar.

Y muchas veces, lo primero que aparece es la culpa.

“Debería espabilar.”
“No debería estar así.”
“Seguro que es pereza.”

Pero no siempre es pereza.

A veces simplemente estás cansado/a emocionalmente.

Persona andando sola por la playa por la tarde

La tristeza no siempre se ve igual

No siempre aparece llorando o teniendo ganas de hablar de lo que te pasa.

A veces se nota más en:

  • Falta de energía
  • Desconexión
  • Cansancio constante
  • Menos ganas de hacer cosas
  • Necesidad de aislarte
  • Sensación de que todo requiere demasiado esfuerzo

Y aunque no sea agradable, sentir tristeza forma parte de ser humano/a.

No hace falta intentar estar bien todo el tiempo.

A veces también necesitas parar un poco, escucharte y dar espacio a lo que estás sintiendo.

Pero quedarte parado/a demasiado tiempo tampoco ayuda

Cuando esta sensación se alarga mucho, es fácil empezar a encerrarte más.

Dejar planes. Aislarte. Perder rutinas. Esperar a tener ganas para volver a hacer cosas.

El problema es que, muchas veces, las ganas no aparecen primero.

A veces es el movimiento lo que ayuda a recuperarlas poco a poco.

No se trata de obligarte a estar bien ni de hacer grandes cambios de golpe.

Pero sí puede ayudar:

  • Salir a caminar un rato
  • Mantener pequeñas rutinas
  • Hablar con alguien de confianza
  • Volver a hacer actividades simples
  • No aislarte completamente

Los pequeños pasos también cuentan.

Y a veces cuidarte no es exigirte más, sino parar y escuchar cómo te sientes.

Referencias

  • American Psychiatric Association. (2022). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5th ed., text rev.; DSM-5-TR). American Psychiatric Publishing.

Si a menudo te juzgas cuando no tienes energía o sientes que no llegas a todo, también puede ayudarte este artículo:

Cuando te dices que no haces nada bien

Si te sientes apagado/a, cansado/a o sin ganas, no tienes por qué llevarlo solo/a.

Podemos verlo con calma y entender qué te está pasando. La primera conversación es gratuita y sin compromiso.

Reserva una llamada de 15 minutos